Todo lo que hay en las guías, las páginas de método, las plantillas y las herramientas de este sitio lo escriben y editan las personas que construyen Ommio.
Publicamos con una firma de equipo en lugar de con nombres personales inventados. Ommio es un equipo pequeño e independiente con base en Estambul, y sería deshonesto disfrazar eso de plantilla de autores especializados. Cuando una página la escriba alguien cuyo nombre merezca conocerse, pondremos su nombre.
Construir software de planificación. Ommio es una app de tareas, hábitos y concentración, en la App Store desde 2026 y en diecisiete idiomas. La mayor parte de lo que escribimos sale de decisiones que tuvimos que tomar en el producto: cómo debe comportarse una racha cuando alguien se salta un día, qué necesita una tarea compartida para que las dos personas la usen de verdad, por qué se ignora un recordatorio.
Leer la literatura con cuidado. Citamos fuentes primarias —el estudio, no la entrada de blog sobre el estudio— y decimos cuándo una afirmación muy repetida tiene menos respaldo del que sugiere su popularidad. Dos ejemplos en este sitio: la estadística del 42% sobre metas escritas procede de una ponencia de congreso no publicada, y el experimento fundacional de la facilitación social en realidad no alcanzaba significación cuando se reanalizó.
Hablar con quienes la usan. Cuando una página describe cómo funciona un grupo concreto —estudiantes, trabajadores por turnos, personas con TDAH— citamos a personas de ese grupo en vez de generalizar sobre ellas.
No somos clínicos. Nada de esto es consejo médico ni psicológico. Las páginas que tocan TDAH, ansiedad o sueño describen prácticas de planificación, no tratamientos, y lo dicen.
No somos neutrales respecto a nuestro propio producto. Ommio es una app comercial y estas páginas existen en parte para acercar gente a ella. Nuestra respuesta a ese conflicto no es fingir que no existe: las páginas de comparación dicen dónde un competidor lo hace mejor, con nombre, y las páginas de método dicen cuándo el método —incluido el nuestro— es la herramienta equivocada.
No somos expertos de primera mano en todos los temas que tratamos. Donde transmitimos investigación en lugar de experiencia, la página lo dice y enlaza la fuente para que puedas comprobarnos.
Si algo de aquí está mal, dínoslo: lo corregiremos y anotaremos el cambio. Contacto. Las correcciones de hechos se hacen dentro de la página, con fecha, y nunca en silencio.